viernes, 14 de enero de 2011

Soy maestra

Cuando digo que soy maestra la gente, en general, responde con un ¡ah!, tan soso, que me gustaría exclamar:

¿Dónde más podría atar lazos al pelo, ajustar cinturones y ver un desfile de modas a diario?
¿Dónde, aunque siempre me vista de la misma manera, me dirían que mi vestido es bonito?
¿En qué sitio, sino allí, me abrazaría un apuesto jovencito y me diría que me quiere?
¿Dónde eres tan importante que le tienes que limpiar los mocos a la estrella del desfile?
¿En qué otra parte olvidaría mis penas porque tengo que atender tantos arañazos, cocos y corazones afligidos?
¿Quién recibe más flores que yo?
¿Dónde más podría guiar en la escritura las primeras letras de una manita que quizás algun día escriba un libro?
¿En qué otro lugar recibiría sonrisas como estas?
¿En qué otro sitio me harían un retrato gratis?
¿En qué lugar mis palabras causan tanto asombro?
¿En qué trabajo cuando faltas dos días te reciben con los brazos abiertos?
¿Dónde puedes ver en primera fila la ejecución de grandes obras de arte?
¿Dónde conservaría el alma joven, sino en medio de un grupo cuya atención es tan efimera, que siempre debo tener a mano una caja de sorpresas?
¿En qué otro sitio derramaría lágrimas porque ha terminado un año de relaciones felices?

2 comentarios:

Mª Carmen dijo...

Eva, me encanta tu entrada!! con sólo ver la primera foto ya se transmite todo lo que puede llegar a sentir una maestra. Y esque es verdad, la gente no valora la labor de un maestro, sólo se fijan en el sueldo y en las vacaciones, pero esque eso no es ser maestra =)

Espero que tengas suerte con las oposiciones y que estés muy pronto en un cole, porque estoy segura que vas a ser una MAESTRA con mayúsculas!!

Un besazo!! Te quiero mucho! =)

Alberto dijo...

Me alegro por todo muchísimo Eva! Te digo lo mismo que MariCarmen mucha suerte con las oposiciones profe! Besos!