jueves, 1 de julio de 2010

Graduación Magisterio Musical

Nervios. Ilusión. Alegría. Tristeza. Sentimientos de ese día, del 23 de junio de 2010.
Nos graduábamos. Cerramos una etapa, para bien y para mal. Por fin llegó el día, por fin nuestro esfuerzo recompensado, pero también llegó el momento de despedirse. 

Algunos nos volveremos a ver, otros mantendremos el contacto, difícil no hacerlo después de tres añazos inolvidables con agobios, desesperaciones, exámenes, exámenes que eran más venganzas que exámenes (veáse F. instrumental, Catalán... jajaja), muuuuchos trabajos, escaqueos en el césped, muchas canciones, muchas amistades, encuentros y desencuentros, pero sobre todo muchas, muchas risas.


Fue un día inolvidable. Desde la mañana, con pelus, quedadas vía RRSS, hasta la tarde con los últimos retoques, las fotos,... en definitiva, no hay palabras.

El acto... no estuvo mal. Tampoco fue lo mejor del mundo, pero tuvo sus momentazos, sobre todo el discurso en chapurreo-valenciano de la decana (sí, la decana de la Facultad en la que exigen un nivel altísimo de Catalán). Lo celebramos junto con los de Ed. Física, que eran tropecientos frente a nosotros jaja, pero la unión que hemos conseguido este grupo durante los tres años de carrera es incomparable. Nos llamaban por grupitos de 4-5 personas, subíamos, diploma, foto y hala, los siguientes.


video

Y luego la cena... bueno, he de decir que la cena de graduación de Magisterio se celebró el viernes 18. Pero un grupo de Musicales (guerreros y revolucionarios hasta el último día) decidimos celebrarlo el mismo día de la gradu (miércoles y día de Hogueras).

Nos juntamos unas 20-25 personas en los Salones del Mar (al lado del Melià). Cena rara: ensalada con queso (sin queso, todo hay que decirlo), calamar con lacon, gamba y chocolate (sin duda el plato estrella de la noche), solomillo con patatitas avainilladas y crema de avellanas... sí, una cena pijísima, pero oye, estaba buena.
Elegancia, servicial, vistazas, y barra libre! (bueno, en realidad esto a mí me da más igual, pero la gente suele darle importancia).

Sin duda una gran noche, que no se puede definir con palabras, así que haré caso del refrán aquel "una imagen vale más que mil palabras".



Un abrazo a todos mis compis! :)